Años 80
Bueno, pues corrían los años 80. En aquella época los programas se almacenaban en cintas magnetofónicas y podían tardar varios minutos en cargar.
Para los usuarios de un MSX con cartuchos de Konami, en cambio, aquello era casi instantáneo: bastaba con encender el ordenador.
El MSX fue una de las primeras propuestas serias de crear un sistema común entre diversas marcas que compartían un mismo lenguaje y una arquitectura compatible,
algo parecido a lo que más tarde terminaríamos asociando al mundo del PC.
Diversas marcas apoyaron este sistema: Sony, Toshiba, Spectravideo, Sanyo, Philips, Panasonic, Mitsubishi y muchas otras.
Aunque competía con otros ordenadores muy populares de su generación, especialmente Spectrum y Amstrad, el MSX tuvo una influencia notable en Japón, España,
Brasil, la U.R.S.S. y Holanda.
El corazón del sistema
Un MSX de la marca Spectravideo, modelo SVI-728, consta de un microprocesador Z80A de 8 bits que controla los componentes principales del sistema.
Es el responsable del almacenamiento, recuperación y ejecución de los programas.
También incorpora un procesador de vídeo, el VDP, encargado de generar la señal de vídeo, los gráficos en pantalla y las señales de control y sincronización.
Este chip permitía trabajar con colores, modos gráficos y sprites, elementos fundamentales para los juegos de la época.
Además, el sistema incluía un generador programable de sonido, el PSG, capaz de reproducir melodías y una amplia variedad de efectos sonoros.
CPU
Z80A de 8 bits
Vídeo
VDP con sprites y modos gráficos
Sonido
PSG programable
Lenguaje
MSX BASIC en ROM
BASIC, ROM, RAM y cartuchos
El lenguaje BASIC estaba incrustado en la memoria ROM, lo que permitía comenzar a programar nada más encender el ordenador.
Los programas podían almacenarse en cinta, cargarse desde disquete o ejecutarse desde cartuchos.
El MSX ofrecía una combinación muy atractiva para su época: programación accesible, buenos gráficos, sonido, cartuchos de carga inmediata y una gran comunidad de usuarios.
Frente a otros ordenadores de su generación, su potencia y calidad lo convirtieron en una máquina especialmente recordada.